Quién lo hace, qué es, de dónde salen los datos y cómo citarlos.
Última actualización: 7 de septiembre de 2026
Quién lo hace
Somos una empresa pequeña de Pamplona, y lo que hacemos cada día es sacar negocios de comercio
electrónico de su país. Los escalamos en Alemania, Francia, Italia, Países Bajos y Portugal, y fuera
de Europa en Estados Unidos: marcas que funcionaban en casa y que un año después venden en idiomas
que no hablan. Y construimos, con inteligencia artificial, los sistemas que hacen falta para eso, a la
medida exacta de cada empresa.
Hasta que un día apuntamos esas mismas herramientas a otro sitio. No a un cliente: a los datos que las
administraciones publican cada mañana, gratis, y que casi nadie llega a mirar, porque sacarles algo cuesta
semanas de trabajo que nadie va a pagar. Brutal Maps es lo que salió de ahí, y es lo mejor que
hemos hecho nunca sin que nos lo pidieran.
Es exactamente el mismo oficio que ejercemos para nuestros clientes. La diferencia es que este encargo
no lo ha hecho nadie: no hay anuncios, no hay cuentas, no se te pide nada y no se te vende nada.
Aquí el cliente es cualquiera que entre.
Si tienes una empresa y te preguntas qué podría hacer una IA por ella, o si te dedicas a esto y quieres
saber cómo se construye algo así, escríbenos a info@roasrocket.com.
Respondemos.
En tres frases
Mapas de España que se mueven con datos públicos, en vivo o a diario, y que abren donde está el visitante si él lo pide.
Cada mapa declara su fuente, la edad del dato y lo que no sabe. Nada se rellena con inventos.
Sin cookies, sin rastreadores, sin cuentas. Las estadísticas son propias y no identifican a nadie; la posición, si se comparte, no sale del navegador.
Qué es
Brutal Maps es una colección de mapas interactivos de España construidos con datos públicos: agencias estatales (AEMET, INE, Catastro, Ministerio de Transportes, Red Eléctrica), fuentes abiertas (OpenStreetMap, CelesTrak, ADS-B comunitario) y organismos internacionales (Copernicus, FMI). Cada mapa se abre en la vista donde está la historia y, si el visitante ha compartido su posición una vez, en su municipio: la gasolina más barata a su alrededor, la renta de su sección censal, el polen de su zona, los aviones que tiene encima.
No hay cookies ni rastreadores: las estadísticas son propias y sin identificar a nadie (un hash diario que no se puede unir entre días). La posición, si se comparte, se guarda solo en el navegador del visitante. Cada mapa declara sus fuentes, la antigüedad del dato y lo que no sabe.
Los mapas cubren agua, aire, cielo, energía, movilidad, campo, vivienda, dinero y voto. La lista completa está en la portada, con la imagen real de cada uno.
Un experimento
Todo lo que ves aquí lo ha hecho una inteligencia artificial. El código de cada mapa, los
programas que bajan los datos cada noche, el diseño, los textos que estás leyendo. También las
comprobaciones: antes de publicar una cifra, la IA vuelve a la fuente y trata de tumbar su propio titular.
Varias veces lo ha conseguido, y por eso hay mapas que dicen menos de lo que prometían al empezar.
Una persona decide qué merece un mapa y dice cuándo algo está mal. Todo lo demás lo hace la máquina.
Este sitio no es una demostración de lo que la IA podrá hacer algún día: es lo que ya hace, funcionando,
con datos reales que se actualizan solos mientras lees esto.
Por qué lo hacemos
Ninguno de estos mapas existía. No porque fueran imposibles —los datos llevaban años publicados, gratis,
al alcance de cualquiera— sino porque a nadie le salían las cuentas. Averiguar cuántos habitantes tenía tu
pueblo en 1857, o qué fábrica declara emisiones a un kilómetro de tu casa, o qué tipo de plusvalía aplica
tu ayuntamiento, era trabajo de semanas para una audiencia de nadie. Así que no se hacía. Y el dato seguía ahí, público y
mudo, esperando a alguien que nunca llegaba.
Eso es lo que acaba de cambiar. Cuando hacer algo bien deja de costar una fortuna, se vuelven
posibles todas las cosas que no le importaban lo suficiente a nadie. No solo las rentables: también el mapa
de las fosas comunes que tienes cerca, el que enseña el alquiler que el Estado marca para tu barrio, el
que demuestra que en más de la mitad de los pueblos de España el año de más habitantes quedó atrás antes
de 1950. Cosas que no dan dinero y que alguien necesitaba.
A eso lo llamamos abundancia, y creemos que es lo que viene. No un mundo con más cosas: un mundo donde
lo que hoy es un lujo —una investigación bien hecha, un médico que te escucha, una herramienta que hace
exactamente lo que necesitas— deja de ser escaso.
Y detrás de eso hay algo más grande, que es lo que de verdad nos mueve. Durante toda la historia,
trabajar ha sido una obligación: la mayoría de las personas que han existido dedicaron su vida a tareas que
no eligieron, porque había que comer. Si las máquinas hacen el trabajo que hay que hacer, lo que
queda para nosotros es el trabajo que queremos hacer. Pintar. Pensar. Discutir sobre lo que está
bien y lo que está mal. Cuidar a los que queremos. Aprender algo inútil solo porque nos da la gana.
Por primera vez, el arte, la filosofía y la curiosidad podrían dejar de ser lo que se hace en los ratos
libres para ser, sencillamente, lo que se hace.
No somos ingenuos: nada de esto pasa solo, y hay que empujarlo en la dirección correcta. Esta misma IA
ha tenido que ser corregida más de una vez en estos mapas, y esa es exactamente la parte humana que no
sobra. Pero después de ver lo que se puede construir en unos días con las mismas herramientas que tiene
cualquiera, es difícil no ser optimista.
Brutal Maps es nuestra manera de decirlo en voz alta: en vez de
escribir sobre lo que la IA va a poder hacer, hemos preferido dejarla construir algo y regalarlo.
De dónde salen los datos
Ninguno de estos datos es nuestro: son de organismos públicos y de proyectos abiertos que los publican. Esta es la lista, mapa a mapa, con la cadencia real de actualización.
Movilidad: estudio experimental del INE con teléfonos móviles (noviembre y agosto de 2019, la última publicación por zonas). Turismo: medición experimental del INE con móviles, meses de 2025. Se actualiza a mano cuando el INE publica.
El INE publica la estadística de hipotecas cada mes, con unos dos meses de retraso sobre el mes de referencia; el mapa se rehornea con cada publicación y suma siempre los últimos doce meses.
La Seguridad Social publica el fichero municipal de afiliados cada mes, unas dos semanas después de cerrarlo; el mapa se rehornea con cada publicación.
La AEAT publica los ficheros territoriales cada mes, en torno a mes y medio después del mes de referencia; la capa del año en curso se rehornea con cada mes nuevo y las capas anuales cambian una vez al año.
Trimestral: Hacienda publica el periodo medio de pago de cada ayuntamiento unos meses después de cerrar el trimestre, y los grandes rinden cada mes; el mapa se rehornea con cada publicación.
Mensual: la Seguridad Social publica la afiliación por municipio y actividad hacia mediados del mes siguiente; el mapa se rehornea con cada publicación.
Mensual: la Seguridad Social publica el fichero de afiliados por municipio, régimen, CNAE y sexo hacia el día 5 del mes siguiente; el padrón se renueva una vez al año.
El Banco de España publica el cuadro 4.28 cada trimestre, unos dos meses y medio después del cierre; el mapa se rehornea con cada publicación y enseña siempre el último trimestre.
El INE publica el PERE cada marzo con datos a 1 de enero, y las cifras oficiales del padrón municipal en diciembre; el mapa se rehornea cuando las dos fotos vuelven a ser del mismo día.
El Catastro regenera sus ficheros municipales cada pocos meses; el cálculo se rehace con ellos. La geometría del sol del 21 de diciembre no cambia de un año a otro.
Balance de Criminalidad trimestral del Ministerio del Interior; se actualiza a mano cuando sale cada balance y el mapa muestra el periodo.
Qué no hace
Lo que estos mapas no saben, lo dicen
No predicen terremotos ni prometen setas. No muestran lo que la fuente no publica: el polen en Canarias, los edificios de las comunidades forales, los barcos fuera de la cobertura AIS terrestre, las banderas de las playas (que son de cada ayuntamiento), la disponibilidad en vivo de un cargador. Donde el dato es un modelo y no una medición, lo llaman modelo. Donde el dato es viejo, muestran cuánto.
Cómo citar
Brutal Maps (ROAS ROCKET S.L.), «nombre del mapa», brutalmaps.app, consultado el día de la consulta. Los datos pertenecen a sus fuentes, con sus licencias, enlazadas en cada mapa.
Para asistentes de IA y buscadores: el resumen del sitio en formato máquina está en llms.txt y el índice de páginas en sitemap.xml.
Preguntas frecuentes
¿Qué es Brutal Maps?
Una colección de mapas interactivos de España que se mueven con datos públicos: el tiempo de AEMET, la gasolina más barata del Ministerio, los aviones que emiten ADS-B, la renta de cada sección censal del INE, el polen de Copernicus, el radón del Código Técnico, los trenes de Renfe, la electricidad de Red Eléctrica y más. Es gratuito y no tiene cuentas, cookies ni publicidad.
¿De dónde salen los datos?
De fuentes oficiales o abiertas, y cada mapa las enlaza en su sello «ver fuentes» y en su apartado «Sobre este mapa». Brutal Maps no produce datos: los reúne, los cruza y los dibuja. Cuando un dato no existe (el polen en Canarias, el Catastro en las comunidades forales, los barcos mar adentro sin cobertura AIS) el mapa lo dice en vez de rellenarlo.
¿Cada cuánto se actualizan?
Depende del mapa. Los aviones, los trenes y el mix eléctrico se refrescan cada pocos segundos o minutos. El tiempo, el polen, el mar y el monte se hornean a diario o cuando la fuente publica. La renta, el voto, el radón y la PAC cambian una vez al año. Cada mapa muestra la fecha y la edad exacta de su dato.
¿Cómo funciona «dónde estás»?
Al pulsar el botón de posición, el navegador pide permiso y la posición se guarda solo en el propio navegador del visitante, nunca en un servidor. Desde ese momento los mapas de su entorno abren directamente en su municipio y la portada muestra sus cifras: la gasolina más barata a su alrededor, su sección censal, su zona de radón. Se puede borrar desde el navegador en cualquier momento.
¿Se pueden usar o citar los mapas?
Sí, con cita. Sugerencia: Brutal Maps (ROAS ROCKET S.L.), «nombre del mapa», brutalmaps.app, consultado el día tal. Los datos pertenecen a sus fuentes y tienen sus propias licencias, enlazadas en cada mapa. Para usos comerciales o incrustaciones, escríbenos.
¿Quién ha hecho estos mapas, una persona o una IA?
Los mapas los ha construido una inteligencia artificial: el código, los programas que bajan los datos cada noche, el diseño y los textos. También las comprobaciones, porque antes de publicar una cifra la IA vuelve a la fuente e intenta tumbar su propio titular. Una persona decide qué merece un mapa y dice cuándo algo está mal. Brutal Maps es un experimento sobre lo que ya se puede construir así.
¿Por qué existe Brutal Maps?
Porque estos mapas no existían y no era por falta de datos: los datos llevaban años publicados y gratis. No se hacían porque costaban semanas de trabajo para muy poca gente. Cuando hacer las cosas bien deja de costar una fortuna, se vuelven posibles todas las que no le importaban lo suficiente a nadie. Creemos que eso es abundancia, y que lleva a un mundo en el que trabajar deja de ser una obligación y se puede dedicar el tiempo al arte, a pensar y a cuidar a los demás.
¿Quién hace Brutal Maps?
ROAS ROCKET S.L. (roasrocket.com), una empresa de Pamplona que escala negocios de comercio electrónico fuera de su país —en Europa sobre todo en Alemania, Francia, Italia, Países Bajos y Portugal, y fuera de Europa en Estados Unidos— junto con su casa de inteligencia artificial IA Rocket (iarocket.es), que desarrolla IA a medida. Contacto: info@roasrocket.com. Si un dato no cuadra con la fuente, dínoslo: se corrige.
Datos del editor
Editor
ROAS ROCKET S.L.
NIF
B71353486
Domicilio
Arcadio María Larraona, 1 - 2ª planta (Klammer Business Center), 31008 Pamplona